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Repertorio Big Band Femenina de Bogotá

Repertorio

Goodbye Porkpie Hat

de Charles Mingus, en el arreglo de Joni Mitchell

En conmemoración del centenario del natalicio de Charles Mingus que se celebra este año y como celebración por los reconocimientos que recibió Joni Mitchell en 2021 como el Kennedy Center Honors y el Person of the year de los premios Grammy, esta obra hará parte del repertorio de la Big Band Femenina de Bogotá. Originalmente era instrumental y fue arreglada por Joni Mitchell en su disco Mingus. Su versión incluye una letra que narra la relación de Charles Mingus con el célebre saxofonista Lester Young y la discriminación racial que ambos enfrentaron en una época prolífica para el jazz norteamericano, pero dura y crucial para los derechos civiles de la población afroamericana.

I aint got no

de Nina Simone en arreglo de Esther Rojas

Canción interpretada por la Big Band Femenina de Bogotá, anticipándose a la celebración de los 90 años del natalicio y 20 años de la muerte de esta emblemática cantante, compositora, pianista y activista norteamericana, que se conmemoran en 2023.  Nina Simone fue capaz de incorporar una vasta cantidad de universos musicales al lenguaje del jazz y de las músicas populares. Formada inicialmente como pianista clásica, vinculó elementos como la fuga y el contrapunto al jazz y a su ecléctico sonido, banda sonora de la etapa más álgida en la lucha por los derechos civiles de los afroamericanos, en la que Simone juntó su voz a las de Martin Luther King Jr., Malcolm X, Stokeley Carmichael, Lorraine Hansberry, Langston Hughes y otros de los más importantes líderes de este movimiento que hoy, al igual que ella, son íconos culturales.

Danza negra

de Lucho Bermúdez, con arreglo de Esther Rojas

Pieza representativa de la orquesta de Lucho Bermúdez, quizás la big band más importante en la historia del país. Con Matilde Díaz como voz principal, la orquesta de Lucho Bermúdez ayudó a posicionar la música del Caribe colombiano a nivel nacional. Visibilizó masivamente los ritmos afrocaribeños de la costa atlántica como el porro, la cumbia, la gaita y el mapalé que hasta esa época eran considerados marginales en el resto del país.

Esperanza

de Esther Rojas

Una composición original de Rojas comisionada especialmente por la Big Band Bogotá. Su estreno en 2018 fue la primera y única ocasión en que la Big Band Bogotá fue dirigida por una mujer. A la hora de componer, Rojas suele nutrirse principalmente de las llamadas músicas del mundo, y aprovechó esta ocasión para experimentar por primera vez con la champeta. Así nació Esperanza, innovadora pieza que Esther Rojas bautizó con el nombre de su sobrina. Crear una champeta para big band es un ejercicio sorprendente y arriesgado ya que la champeta -que es una apropiación del Caribe colombiano de los ritmos de la música popular de África- suele ser interpretada en formatos muy lejanos al de una big band. 

Ver llover

de Lucía Pulido en arreglo de Juan Andrés Ospina

Obra estrenada por la Big Band Bogotá en la versión de 2014 del Festival Jazz al Parque. Para la cantante Lucía Pulido significó su regreso a los escenarios de Colombia después de un largo periodo en el exterior. Por su parte, para el compositor, arreglista y multiinstrumentista Juan Andrés Ospina, representó la primera vez que tocaba su música con una big band en Colombia, y la segunda como director en ese formato. Tras su estreno, Ver llover ha acompañado varios momentos de la historia del proyecto Big Band Bogotá, como en 2020, cuando en plena pandemia fue interpretada en el homenaje a la Big Band Bogotá, durante el cual tres agrupaciones distritales recorrieron igual número de localidades en un escenario móvil, en un concierto sui géneris que el público presenció mientras las bandas pasaban frente a sus casas y parques. Hoy, esta obra vuelve a hacer parte de otro de los momentos históricos del proyecto Big Band Bogotá, en manos de la Big Band Femenina.

Traslaciones

de Francy Montalvo

Un pasillo de la región andina colombiana. Esta obra se encuentra en el más reciente disco de Carrera Quinta, Big Band Vol. 2. También hace parte del último libro de Francy Montalvo 17 Obras para formato de big band, ganador del Programa Nacional de Estímulos 2019. Su autora cuenta que la obra es una descripción de su propia fuerza interior, motor para sobrellevar experiencias complejas y muy personales en los últimos años. Por eso, la pieza va en un crescendo constante, iniciando con un movimiento muy tranquilo que gradualmente va tomando fuerza hasta llegar a un turbulento clímax, con mucho ímpetu, que desemboca en el contraste con la flauta, interpretada en esta ocasión por Anamaría Oramas.

Serendipia

de Eliana Echeverry

Eliana Echeverry representa a una nueva generación de compositoras colombianas interesadas en el formato de big band. A la hora de componer, la pianista, compositora, docente y directora, nacida en Bogotá (1990), lleva por bandera la unión de contrastes entre los lenguajes más clásicos y vanguardistas. Varias de sus obras se basan en la recurrente dicotomía del orden en medio del caos. De este concepto emerge Serendipia, obra cuya arquitectura es un engranaje de elementos disímiles funcionando juntos, que su autora define como “un caos ordenado”, al igual que el mundo que habitamos y su cotidianidad. Serendipia es un intento de ilustrar musicalmente el concepto griego de los accidentes y hallazgos afortunados, aquellos que cambian el rumbo de las vidas. Por eso, la obra tiene una estructura narrativa que no es lineal, en la que sus personajes son varios motivos principales que se van complejizando a lo largo de la obra, para luego juntarse, relacionarse y cobrar sentido hasta el final en un mismo contrapunto y en un tutti. De la misma manera en que ocurre muchas veces con la vida, sólo hacia el final de la historia se pueden unir los puntos y entender el sentido de eventos aparentemente aislados.

A donde van

de María Mulata en arreglo de Esther Rojas

En A donde van, el lamento del bullerengue y el golpe enérgico de la cumbia se unen para narrar las historias de las miles de víctimas de desplazamiento forzado que ha dejado el conflicto armado colombiano. Sus testimonios, así como sus músicas, fueron escuchados, aprendidos y recopilados por la cantante, compositora e investigadora santandereana Diana Hernández, María Mulata, en sus recorridos por distintos territorios del Caribe y el Urabá antioqueño, regiones fuertemente golpeadas por el conflicto armado. En esos viajes resultaba imposible no encontrarse de frente con la huella arrasadora de la violencia y con el rastro de la muerte. En esta versión, el lamento del bullerengue y el grito de la gaita son fusionados con elementos del swing y del blues, propuesta original dentro de las llamadas nuevas músicas colombianas, movimiento del que María Mulata es una de las grandes exponentes. La Big Band Femenina de Bogotá recrea esta canción en un arreglo de Esther Rojas, con una sonoridad más íntima, pero a la vez más experimental, con instrumentos diferentes a los de la tradición pero sin perder el sabor original de la cumbia.